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NUEVOS MODELOS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE

Autor: Roman Rodriguez ( Area Tecno-Pedagógica CRECE)


La implantación de las TIC en un centro educativo es tridimensional. Esto quiere decir que las diferentes acciones a emprender conforman una estructura en tres dimensiones integrada y simultánea; es decir, se llevarán a cabo acciones en cada dimensión o capa:


• Infraestructuras (adecuación de los espacios)

• Selección del hardware (dispositivos y sistemas de proyección) y de software (aplicaciones)

• Formación del personal en metodologías activas y productividad (docentes y PAS)


Con el fin de diseñar una buena estrategia de implantación de las TIC es del todo recomendable hacer un diagnóstico de la situación inicial y obtener el índice de madurez digital del centro. Si es posible, la recomendación es encargar esta tarea a empresas de consultoría tecnopedagógico, aunque también existen herramientas de autoevaluación recogidas en el documento del plan TAC elaborado por el Departamento de Enseñanza, accesible a su WEB.



Proyecto LABTAC de CRECE


A grandes rasgos, este diagnóstico inicial debería recoger información sobre:


• Infraestructuras y equipamientos disponibles,

• Competencia digital del personal del centro,

• Planes de innovación,

• dificultadores (p.ej. problemas técnicos) y facilitadores (disposición del equipo directivo para el cambio, tiempos y espacios disponibles, simuladores de aula ...)


Estos aspectos nos indicarán, a modo de radar, en qué momento está el centro, y podremos definir un mapa de procesos estratégicos clave y de apoyo.


"La tecnología debe estar al servicio de la pedagogía."


CAMBIO METODOLÓGICO CON EL APOYO DE LAS TIC


Con la irrupción de la tecnología en las aulas es evidente que las dinámicas y metodologías de enseñanza y aprendizaje también deben transformarse, superando así la organización tradicional de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Para hacer referencia a la evolución del modelo didáctico tradicional hacia uno nuevo, recurriremos a la metáfora del ecualizador de Ramon Grau. Según Grau, "un modelo didáctico es un plan que, consciente o inconscientemente, se usa para guiar la acción en las aulas". Además, "los modelos didácticos son plásticos: se pueden centrar en lograr objetivos y contenidos de las materias o se pueden orientar hacia aprendizajes competenciales que las trasciendan".


Si nos centramos en los procesos de enseñanza y aprendizaje, donde el alumno es protagonista principal de su propio proceso, la tecnología es un facilitador del cambio de modelo didáctico, ya que favorece el aprendizaje activo de los alumnos. Con las nuevas dinámicas y metodologías debemos hablar del PLE (Personal Learning Environment), entendido como un sistema que permite a los alumnos gestionar su propio aprendizaje, fijarse objetivos y interactuar y comunicarse con los demás. Todo ello conlleva un Entorno de Aprendizaje en un sentido pedagógico. La tecnología es un aliado y facilitador para el alumno y los docentes, pues permite la virtualización de los entornos de aprendizaje (EVA). Dos metodologías que promueven este aprendizaje activo son: el aprendizaje basado en retos y el trabajo por proyectos. En ambos casos, se trata de métodos basados ​​en el principio de usar problemas (retos) como punto de partida para la adquisición y la integración de los nuevos conocimientos.


En estas metodologías, los protagonistas del aprendizaje son los alumnos, que asumen la responsabilidad de ser parte activa en el proceso favoreciendo la autonomía, el desarrollo del razonamiento crítico y eficaz, el espíritu investigador y la creatividad. La evaluación de los aprendizajes es formativa, es decir se evalúa el proceso, formando parte de este proceso la propia evaluación en las modalidades de autoevaluación y coevaluación. La tecnología vuelve a ser un magnífico aliado a la hora de recoger las evidencias creadas y gestionadas por el alumno a un e-porfolio.

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